ECO - Perrito de la Pradera

(Cynomys mexicanus)

Clasificado según la UICN como En Peligro (EN)

En el estado de Chihuahua existe una importante colonia de perritos de la pradera que se encuentra amenazada por la actividad humana. ¡Acércate a la naturaleza mexicana, conócela y valórala!

No es realmente un perrito, sino un roedor endémico de México que se encuentra en peligro de extinción.

El nombre de “perritos” se les dio porque cuando alguno de ellos detecta cualquier amenaza, se yergue en dos patas, echa la cabeza hacia atrás y lanza un grito de advertencia que recuerda vagamente al ladrido de un perro pequeño ante la cual los demás corren a refugiarse dentro de sus madrigueras subterráneas. Y es que los perritos, prolíficos como la mayoría de los roedores (pueden tener hasta ocho crías por camada), sufren sin embargo muchas bajas, puesto que son presa primordial para muchos depredadores nativos de los pastizales.

Está en peligro ya que quedan perritos llaneros en un área total menor de 600 km2; además este área está altamente fragmentada y por si no fuera poco, está perdiendo terreno, extensión y calidad de hábitat a una velocidad muy alta. Como consecuencia el número de localizaciones y subpoblaciones está disminuyendo también.

Sobrevive, de forma muy precaria, en la zona de confluencia de los estados de Nuevo León, San Luis Potosí y Coahuila. De la especie cola negra, subsisten dos pequeñas y amenazadas colonias en Sonora y varias en Janos, donde se encuentra la mayor población que subsiste en toda Norteamérica, aunque su número hoy es tan sólo una pequeñísima fracción de lo que solía ser, puesto que los perritos han desaparecido del 98% del territorio que originalmente ocupaban. Afortunadamente, los pastizales de Janos fueron recientemente protegidos por un decreto que los designó como Reserva de la Biosfera.

Está perdiendo hábitat debido a la expansión de la agricultura y las ganaderías. De hecho, para deshacerse de estos roedores han llegado a exterminarse colonias enteras mediante veneno. Y es que a pesar del papel clave que tienen los perros llaneros en los pastizales, han sido víctimas de campañas de exterminio.

Para la protección del roedor, asociaciones han impulsado la servidumbre ecológica, lo que quiere decir que compra de derechos de pastoreo y garantiza a los ejidatarios un incentivo económico durante 15 años por el hecho de destinar las tierras a la conservación.

 

Fuentes:
http://www.animalesextincion.es/
https://www.mexicodesconocido.com.mx/